La siguiente es una columna de opinión, en ningún momento se quiere herir suceptibilidades. Espero que lo disfruten
Recordando un poco el estilo de Tony Khan, cuando siente que los ratings se le van de las manos, realiza el anuncio de que el próximo programa tendrá una nueva incorporación, por lo general un ex-WWE en camino. Para ser una empresa que lleva 7 años en el mercado, ya debería haber aprendido la lección, pero traen luchadores con pasado conflictivo como Mercedes Moné (AKA Sasha Banks), enterrando totalmente a Kamille, quien venía de NWA como una interesante ficha ya posicionada y con gran reconocimiento en la escena indie. Todos recordamos la salida de Moné de WWE, bastante tormentosa y haciendo entrar en rebeldía a Naomi.
Con la llegada de Ronda Rousey, podemos entender que el pequeño “bebé Khan” no ha aprendido la lección. El último año de Ronda en WWE estuvo marcado por abucheos, no por su papel de villana, sino porque los fanáticos no la soportaban. Evidentemente, eso fue lo que pasó cuando llegó a AEW: abucheo por todos lados y bastante improvisación en su debut. Todos sabemos lo que viene con ella: si no logra conectar con el público ni como face ni como heel, será, una vez más, tirar dinero por tirar.










