La siguiente es una columna de opinión, en ningún momento se quiere herir suceptibilidades. Espero que lo disfruten
Desde su creación, la empresa All Elite Wrestling (AEW) ha causado cierto impacto en el mundo del wrestling. El principal problema ha sido Tony Khan, quien, usando su dinero, ha adquirido ex-WWE una y otra vez.
Vemos casos como el de su campeón inaugural, Chris Jericho, quien llegó solo para intentar darle brillo a su título; luego, su segundo campeón, Jon Moxley, quien en parte tuvo un reinado bastante mediocre; o recordar cómo metió bastante dinero para la llegada de CM Punk, para luego terminar la historia junto a él en malos términos.
Recordando un poco el estilo de Tony Khan, cuando siente que los ratings se le van de las manos, realiza el anuncio de que el próximo programa tendrá una nueva incorporación, por lo general un ex-WWE en camino. Para ser una empresa que lleva 7 años en el mercado, ya debería haber aprendido la lección, pero traen luchadores con pasado conflictivo como Mercedes Moné (AKA Sasha Banks), enterrando totalmente a Kamille, quien venía de NWA como una interesante ficha ya posicionada y con gran reconocimiento en la escena indie. Todos recordamos la salida de Moné de WWE, bastante tormentosa y haciendo entrar en rebeldía a Naomi.

Con la llegada de Ronda Rousey, podemos entender que el pequeño “bebé Khan” no ha aprendido la lección. El último año de Ronda en WWE estuvo marcado por abucheos, no por su papel de villana, sino porque los fanáticos no la soportaban. Evidentemente, eso fue lo que pasó cuando llegó a AEW: abucheo por todos lados y bastante improvisación en su debut. Todos sabemos lo que viene con ella: si no logra conectar con el público ni como face ni como heel, será, una vez más, tirar dinero por tirar.
Tony Khan sigue creyendo que una empresa de wrestling se construye a punta de chequera, fichando nombres con algo de relevancia sin ningún rumbo claro. Un error enorme: ha quemado dinero sin un proyecto sólido, y lo único que mantiene a flote a AEW es su inyección constante de capital.